|
La meca de los casinos en Estados Unidos se viene promocionando con el lema golfo de que «lo que pase en Las Vegas, se queda en Las Vegas». Pero para el presidente Obama, cuando se enciende contra los excesos ruinosos del capitalismo, la ciudad de Las Vegas es también un símbolo perfecto de malgasto, derroche y prioridades equivocadas.
La retórica anti-Vegas de Obama ya afloró el año pasado y esta semana, el presidente ha vuelto a la carga. Durante un mitin ante estudiantes de New Hampshire, el ocupante de la Casa Blanca afirmó este martes: «Cuando los tiempos son duros, hay que apretarse el cinturón. No hay que comprarse un yate cuando no se puede pagar la hipoteca. No hay que fundir un montón de dinero en Las Vegas cuando se intenta ahorrar para la universidad. Hay que priorizar».
La referencia ahorrativa del presidente ha provocado toda una formidable polémica en Nevada, con un 13% de desempleo y donde el turismo es una industria fundamental. Harry Reid, el líder demócrata en la Cámara Alta y senador demócrata por Nevada, llegó a exigir que Obama deje de señalar a Las Vegas como un lugar donde no gastar dinero. A modo de disculpa, el presidente reconoció ayer que «no hay mejor lugar para divertirse que Las Vegas». Y que a él mismo siempre ha disfrutado muchísimo en sus visitas a esa gran ciudad americana.
|